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El mercado residencial de Nueva York no perdona a los indecisos. Cuando ya haya revisado los condominios y apartamentos en venta en Nueva York y haya tomado una decisión, llega el momento de pensar en el proceso de inspección. Esta es una lista de verificación práctica que le servirá de guía al adentrarse en el mercado inmobiliario de Nueva York.
Instalación de electrodomésticos: Sobre todo si compra una vivienda de alta gama con electrodomésticos de primer nivel, no es raro que esos equipos queden mal anclados. El inspector comprobará que todos estén correctamente instalados y sujetos, para reducir el riesgo de fugas de agua y de incendio.
Filtraciones de agua: Conviene asegurarse de que su condominio o co-op esté protegido frente a la humedad que entra por techos, ventanas y terrazas. Si la unidad se encuentra por debajo del nivel del suelo, puede absorber humedad del terreno cuando el drenaje no es el adecuado. El inspector sabrá detectar los problemas potenciales antes de que aparezcan.
Fugas de plomería: Igual que los daños por un drenaje deficiente, las fugas de plomería traen su propia lista de dolores de cabeza. Un inspector profesional revisará bañeras, lavabos, inodoros, lavadoras y todo lo demás en busca de filtraciones.
Pisos: Los pisos exigen una revisión minuciosa: hay que buscar abombamientos y separaciones que puedan delatar algo más serio, como una fuga de agua. La madera es especialmente sensible.
Calefacción: Si compra un condominio o co-op antiguo, el inspector será particularmente exigente al examinar el sistema de calefacción. Como muchos de estos edificios funcionan con vapor central y sin termostatos individuales, es posible que residentes anteriores hayan intentado anular el radiador de su vivienda por otros medios. De ahí pueden derivarse problemas que el inspector quizá detecte.
Instalación eléctrica: El sistema eléctrico de una vivienda puede ser una de las áreas más difíciles de inspeccionar. Las casas antiguas son las que más riesgo corren de tener instalaciones fuera de norma, sobre todo si un propietario anterior se lanzó a hacer sus propias reformas.
Ventanas: Aunque todas las ventanas deben examinarse con cuidado en una inspección a fondo, las de guillotina doble hay que mirarlas con lupa para confirmar que se mantienen abiertas por sí solas. Una ventana que no se sostiene abierta puede representar un riesgo serio para los niños pequeños.
Áreas comunes: Por último, es importante que el inspector pida ver las áreas comunes del edificio. Aunque no formen parte de su espacio privado, el estado de sitios como la azotea o el cuarto de calderas puede repercutir negativamente en su vivienda.
Antes de firmar cualquier contrato de compraventa, es imprescindible recorrer este proceso completo de inspección y quedar tranquilo con la operación. El equipo de Manhattan Miami Real Estate puede responder cualquier duda que tenga sobre el proceso de inspección.
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